Rodrigo Palacio.- Niño mimado, junto a Ever Banega, de la parcialidad boquense. Una de las figuras más importantes que dio el fútbol argentino en los últimos años. “La flecha”, como apodan al chico de la trencita, es un delantero rápido, con manejo de pelota en ambos perfiles de la cancha, astuto, encarador y sin miedo de que, cualquier defensor, haga el ridículo. Futuro enorme es el que tiene en su haber Rodrigo Sebastián Palacio.
Nacido en la cuna del básquet argentino -Bahía Blanca-, el 5 de Febrero de 1982. A los 20 años formó parte del plantel del club de su ciudad, Bella Vista, con el que casi asciende al Torneo Argentino “A”, perdiendo la final con Cipolletti de Río Negro.
Mas tarde su pase es comprado por Huracán de Tres Arroyos, donde comenzaría a mostrarse a nivel nacional, marcando 15 goles en 53 encuentros y donde logró el ascenso a Primera División. De ahí, viajó a España para formar parte del plantel sevillano del “Betis”, pero no logra su objetivo. Vuelve a la Argentina para incorporarse en la máxima categoría a Banfeld. Siendo una de las figuras del “taladro” en el torneo local, junto al “grandote” Daniel Bilos, Boca Juniors compró parte de su pase y se lo llevó a Casa Amarilla. El traspaso se hizo en el verano de 2005 y su debut es contra Racing Club, después marca un gol en su primer “superclásico” frente a River Plate.
Una carrera más que interesante en poco tiempo. Ganó en el club de la Ribera, en Argentina, el Torneo Apertura 2005, -goleador del Apertura 2006-, y el Clausura 2006. A nivel internacional, las conquistas fueron la Copa Sudamericana de 2005, las Recopas Sudamericanas -2005 y 2006-, y la Libertadores del 2007.
“Ahora no puedo hacer casi nada, porque en cada lugar donde voy me conocen y yo soy muy tímido. Me siento incómodo, pero nada más; sigo siendo el mismo chico de siempre. Soy bastante casero, así que no salgo mucho”…
“Uno nunca termina de aprender, siempre hay cosas por pulir. Pero obvio que crecí, me nutrí de muchas cosas. El nivel cada vez es superior y se hace cuesta arriba, pero me siento un jugador más completo que cuando lo hacía en Bella Vista”
“Cuando me llamaron de Boca no caía en mi asombro, tardé en creerlo. Todo pasó muy rápido y en poco tiempo. No terminaba de disfrutar una cosa que venía otra”…
“Boca es increíble, me gustaría quedarme, pero a veces surgen ofertas que no se pueden dejar pasar. Me gustan las ligas de España, Italia o Inglaterra”
En el 2007 no conquistó ningún título local, pero obtuvo la tan deseada Copa Libertadores. Jugó en el mundial de clubes 2007 con Boca Juniors, pero no pudieron obtener la victoria (salieron 2º), Rodrigo obtuvo el balón de Bronce de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.